San Lorenzo se despidió del torneo con un triunfo, después de mucho penar, y Sebastián Méndez se despidió orgulloso del puesto de técnico del Ciclón que los dirigentes le confiaron cuando la renuncia de Simeone fue inevitable por la mala campaña del equipo. Sin el título de técnico habilitante, que lo obligó a ver los partidos desde las alturas, el técnico azulgrana se retiró diciendo que "mi vínculo con San Lorenzo va a estar siempre, porque como jugador y como técnico me trataron con respeto y cariño. Soy un agradecido al Club".
Asimismo, reconoció: "Sabía que era un interinato y lo tomé como tal, tratando de aprovechar cada semana para poder dejar algo". Y destacó: "Es una profesión hermosa, con más trabajo que la del jugador".
Sobre los jugadores, Méndez señaló que "respondieron con ganas y me gustaría destacar el compromiso que tuvieron". Inclusive, añadió que su objetivo fue "que el jugador se sienta bien, cómodo y tratar de llegarle. Sabía que era complicado y que era uno de los retos que más me gustan".
Por otra parte, apuntó: "San Lorenzo es mucho más grande que esto y que las personas, y no lo digo por demagogia".